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14 motivos por los que nuestra casa nos enferma

14 motivos la casa nos enferma. Vivir sin tóxicos ni radiaciones. Geobiologia y biohabitabilidad

¿Te sientes a gusto en casa? 

¿Sientes tensión, ansiedad o algún malestar que te cuesta definir cuando permaneces mucho tiempo en alguna habitación?

¿Descansas bien por la noche? 

Es posible que hayas terminado por normalizar estas molestias y que ya formen parte de tu día a día, pero lo normal es sentirse bien y tener sueños reparadores que te aporten buena energía para afrontar cada nuevo día. 

En nuestras manos está el poder disfrutar de cada nuevo día. Reduce el estrés, revisa cuántas horas trabajas (y dónde), mejora la calidad de tu casa y mejorará tu salud. Te cambiará a una actitud optimista que te ayudará a disfrutar de la vida al máximo.

Mejora la calidad de tu casa y mejorará tu salud. Te cambiará a una actitud optimista que te ayudará a disfrutar de la vida al máximo. Clic para tuitear

La vida es demasiado corta y tenemos que encontrar cómo vivirla plenamente.

En este blog, que nace con este post, te iré dando pautas para que tú mismo sepas detectar qué factores hay en tu hogar que condicionan tu salud.

Es el primer paso para luego saber aplicar las soluciones correctas.

Empieza revisando en tu casa estos 14 puntos:

#1. Radiaciones electromagnéticas


Pueden llegar tanto de fuera de nuestra casa (una línea de alta tensión cercana, las antenas de radio y TV, antenas de telefonía móvil…), como de dentro de ella (transformadores, instalaciones eléctricas incorrectas, electrodomésticos…).

 

Pero, ¿Como sé si me están afectando?

Pues a las radiaciones electromagnéticas se las relaciona con estas afectaciones:

  • Nerviosismo
  • Irritabilidad
  • Malhumor
  • Leucemia
  • Tumores cerebrales

Hay evidencias científicas de los riesgos de los campos electromagnéticos artificiales, pero los medios de comunicación, los gobiernos y la industria los siguen ignorando.

Así pues, y a falta de estudios concluyentes y legislación al respecto, lo mejor que puedes hacer es aplicar el principio de precaución. Identificar en qué lugares de tu casa tienes más contaminación electromagnética para así evitarla y ponerle solución.

Tengo previsto dedicarle varios posts a la contaminación electromagnética y a las muchas soluciones que podemos aplicar. Pero si te interesa indagar más sobre este tema, te recomiendo esta entrevista al Dr. Olle Johansson, dónde explica los estudios científicos llevados a cabo y los resultados que se encontraron.

#2. Redes geomagnéticas y alteraciones geofísicas


Son factores naturales que estudia la Geobiología. Biológicamente los seres vivos estamos adaptados a este gran medio electro-magnético.

¿Qué debes tener en cuenta para tu salud geoambiental?:

  • Las alteraciones geofísicas: como las fallas geológicas, las fracturas del terreno, zonas de contacto entre diferentes tipos de materiales y las corrientes de agua subterránea. Pueden provocar alteraciones electromagnéticas y cambios en los niveles de radiación ambiental en la vertical de estos fenómenos.
  • Redes geomagnéticas: líneas Hartmann (que conforman una red orientada norte-sur y este-oeste creando celdas de 2 por 2,5 metros aproximadamente) y las líneas Curry (que conforman una red diagonal orientada noreste-suroeste y sureste-noroeste, cada 8 metros aproximadamente).

Puede ser que nunca hayas oído a hablar de todo esto, sin embargo se vienen investigando ya desde hace un siglo. Son como muros invisibles que se elevan en vertical y atraviesan viviendas y losas de hormigón armado.

En caso de exposición continuada y repetitiva, pueden afectar a tu equilibrio neurovegetativo.

#3. Cruces geomagnéticos


Alguna red geomagnética por si sola, como la red Hartmann, no es muy agresiva; pero sí se vuelven un punto geopático allí dónde se entrecruzan entre ellas, con otras redes (como la red Curry) o con alteraciones geofísicas (fallas, corrientes de agua subterráneas…). 

En estos cruces se forman nudos geopatógenos que, esencialmente, son intensificaciones de líneas magnéticas.

Hoy en día, debido a la especulación y a la falta de terrenos, se edifica en cualquier parte. Así pues, donde antiguamente se consideraba una zona inadecuada, actualmente se construye. 

Lo que debemos evitar, pues, es dormir o pasar muchas horas en uno de estos puntos de tensión geopática. Cuando la exposición a este tipo de influencia resulta prolongada y repetitiva podemos desarrollar problemas de salud.

Según el Dr. Hartmann, la exposición a una zona activa es responsable del 60% de las enfermedades y del 80% de los casos de cáncer.

Además, se relacionan los nudos geopáticos con trastornos como: 

  • Cansancio
  • Insomnio
  • Migrañas
  • Palpitaciones
  • Nerviosismo

#4. Materiales usados en la construcción


Algunos materiales usados en la construcción contienen sustancias químicas altamente tóxicas, además que tienen la capacidad de amplificar las radiaciones nocivas de las geopatías preexistentes en aquel lugar. 

A tener en cuenta:

  • Suelos de hormigón: no respiran y no dispersan la tensión geopática. En cambio, los suelos  de madera, como en las casas antiguas, sí lo hacen.
  • Placas de yeso fabricadas con fosfogisgina (un subproducto de un proceso de tratamiento del fosfato que ha sido ampliamente usado en la fabricación de bloques huecos de hormigón, fieltro y placas de yeso). Producen emisiones más radioactivas incluso que el yeso natural al cual está reemplazando este material.
  • Paredes con cámara de aire: disminuyen la capacidad de respirar del edificio. Además, algunas espumas que se introducen en estas cámaras, despiden pequeñas cantidades de formaldehído.
  • La estructura metálica: como la que lleva el doble acristalamiento, ayuda a conducir la radiación.
  • La madera estructural: se trata con insecticidas y venenos de alta concentración.
  • Suelos de madera aglomerada: emiten formaldehído y otras sustancias químicas.

#5. Radiaciones químicas naturales


Como es el gas radón. Es una radiación natural que procede de los materiales del terreno. Una sustancia altamente cancerígena, muy relacionado con el cáncer de pulmón.

¿Qué puedes hacer para evitar las concentraciones de gas radón?:

  • Mantener los garajes y sótanos secos y bien ventilados.
  • Impermeabilizar paredes
  • Sellar correctamente los desagües
  • Tener una buena y frecuente ventilación de la casa, sobre todo los espacios que están más cerca del suelo
  • Instalar sistemas de ventilación específicos en los sótanos

#6. Orientación de la casa


La correcta orientación de una casa cumple muchas funciones, como es el aprovechamiento de la radiación solar, la protección del frío y de los vientos dominantes, el ahorro energético y el mayor confort térmico y lumínico sin gastos adicionales.

Pero tenemos que tener en cuenta la orientación a la hora de distribuir las habitaciones, puesto que podemos tener alguna habitación sobrecalentada y otras donde nunca tendrán sol.

Además, ten en cuenta también que si ubicas tu despacho en una habitación con excesiva iluminación, ésta genera reflejos en las pantallas de los ordenadores. Lo que se relaciona con problemas de visión y dolores de cabeza.

#7. Industrias contaminantes cercanas


Así como también vertederos, calles ruidosas, carreteras con mucho tráfico, líneas férreas, aeropuertos…

Ya no solo por la contaminación acústica que, sin duda, afectará a la calidad de tu descanso; sino también por la cantidad de productos químicos que se usan. 

Si vives en el campo tampoco estás libre de estos contaminantes ya que se usan pesticidas para fumigar y son una combinación de bromo, flúor y cloro que afectan directamente a tu sistema nervioso. 

#8.Tóxicos en muebles, textiles y aparatos electrónicos


Lamentablemente, la lista de tóxicos químicos que podemos encontrar en una casa es larga, pero para empezar te puedo nombrar:

  • Bromo
  • Flúor
  • Cloro
  • Retardantes de llama

La mayoría de estos tóxicos, y sus derivados, han sido usados masivamente en los transformadores eléctricos, plásticos, pinturas, pegamentos, televisores, teléfonos móviles, ordenadores, algunos colchones, sofás, cojines y gomaespumas. 

Algunos ya están prohibidos desde hace décadas, pero son tan persistentes que hoy en día aún los encontramos y han terminado en la cadena alimentaria. 

Estos tóxicos se han relacionado con:

  • Déficit de atención, autismo e hiperactividad en niños
  • Hipertiroidismo
  • Afectación en el desarrollo neurológico
  • Afectación a la fertilidad

¿No te has preguntado por qué cada vez hay más niños con déficit de atención, hiperactividad o autismo?

Incluso se han encontrado estos síntomas en los animales de compañía.

Aunque los científicos ya han levantado la voz de alarma, cuesta que los gobiernos lleven a cabo leyes reguladoras al respecto. 

Si quieres profundizar más este tema, te recomiendo este buen documental de Documentos TV sobre «Cerebros en peligro«.

#9. Químicos en productos de limpieza y cosmética


Si vives en una ciudad, también puedes tener pesticidas (con bromo, flúor y cloro) en casa: en los aerosoles que usas para eliminar cucarachas. Los pisos están contaminados y, por lo tanto, también lo estamos nosotros.

Pero ¿cómo entran las moléculas químicas en nuestro cuerpo?

Pues a través del maquillaje, los cosméticos, los jabones antibacterianos, los detergentes, el agua embotellada, los revestimientos antiadhesivos (que podemos encontrar en muchas sartenes), plásticos, envoltorios…

Mientras no llega una regulación al respecto,  mejor que en tu hogar prescindas de:

  • Perfluorados
  • Bisfenol A
  • Aftalatos
  • Triclosan
  • Pesticidas
  • Retardantes de llama

Ahora tocará ir al supermercado también a leer las etiquetas de los envases de los productos químicos…

#10. Mala ventilación


En las últimas décadas hemos visto como se han ido poniendo de moda edificaciones de diseño moderno y acristalado que no permiten que se abran las ventanas. Son edificios herméticos con sistemas centralizados de ventilación. El aire, pues, circula constantemente a través de conductos que se cargan de partículas nocivas para nuestra salud y bienestar.

En estos edificios se da lo que se conoce como el síndrome del edificio enfermo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como el conjunto de molestias y enfermedades originadas por la contaminación del aire en espacios cerrados.

Los síntomas son extensos y variados:

  • Irritación de nariz y/o ojos
  • Congestión
  • Tos
  • Cansancio
  • Dolor de garganta (sequedad, inflamación)
  • Alergias
  • Dermatitis
  • Dolor de cabeza
  • Fatiga mental
  • Dificultad de concentración
  • Somnolencia

#11. Gérmenes y hongos


¿Revisas el aire acondicionado y los humidificadores? Pueden ser un nido de gérmenes patógenos.

Y no sólo eso, si además tienes humedad y una incorrecta ventilación, pueden proliferar el moho (hongos) y malos olores.

¿Cómo sé si tengo hongos en casa?

Lo sabrás si en tu casa aparecen manchas negras en las esquinas, en armarios o alrededor de ventanas.

Además, si tienes dificultad para calentar la casa y sensación de mucha humedad en el ambiente es posible que se trate de hongos provocados por una ventilación inadecuada. 

Estos hongos pueden traer problemas respiratorios y enfermedades crónicas como:

  • Asmas
  • Alergias 
  • Enfermedades respiratorias
  • Debilitación del sistema inmunológico
  • Dermatitis atópica
  • Congestión nasal
  • Irritación en los ojos o en la piel
  • Sensación de malestar
  • Cansancio
  • Dificultad al respirar
  • Pies fríos
  • Dolor de cabeza
  • Escalofríos

Si crees que puedes tener la casa afectada por moho y humedad excesiva, no olvides mencionarlo a tu médico ya que le ayudará en su diagnóstico.

Para saberlo todo sobre los hongos y humedades, consulta: «Moho y humedades en casa. Trucos para prevenirlo y eliminarlo fácilmente«.

 

#12. Una decoración inadecuada


¿Cómo?

¿La decoración me puede enfermar?

Seguro que te ha sorprendido… ¡Pero así es! El aspecto de tu casa y de cómo la organices muestra tu salud física y tu bienestar emocional y espiritual.

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¿Cómo es eso posible?

La acumulación de bienes y objetos nunca ha sido positiva.

Seguro que le dedicaste mucho tiempo a escoger el color de la pintura, los muebles a juego y acorde con la paleta de colores para que todo quede armonioso… ¿Por qué luego lo llenas de objetos si no se ve ni el mueble que había debajo de todo este montón de libros, pantallas, estatuitas, cables y fotos?

Todo el equilibrio se pierde. 

El espacio acaba pareciendo mucho más pequeño de lo que era y hace que vivas apretado cuando no tiene porqué ser así. Lo que transmite esa habitación es pesadez y lentitud y nuestra energía personal se viene abajo al pensar en todo el trabajo que tenemos ahí para poner orden.

La acumulación y desorden también propician el aire viciado, el polvo y los ácaros. Encapotan la mente, nos falta claridad, dificultan la concentración y la toma de decisiones.

A parte del estrés que significa encontrar algo con prisas a último momento para encontrar aquel documento importante que tienes que entregar en cinco minutos… ¡Y ya llegas tarde!

El Feng Shui no se equivoca cuando nos habla de reducir este estrés ambiental.

El Feng Shui es entender cómo estas relacionado e influenciado por los ambientes en los que vives y trabajas. Ajustar el flujo de energía de nuestra casa y nuestro entorno puede ayudarnos a conseguir una vida más sana.

Ajustar el flujo de energía de nuestra casa y nuestro entorno puede ayudarnos a conseguir una vida más sana. Clic para tuitear

 


Además de todo esto, no olvides el tema de los tóxicos químicos que ya te he comentado

Claro, los materiales sintéticos con los que están hechos muchos de los elementos de decoración pueden desprender sustancias químicas nocivas que a la larga producen:

  • Dolores de cabeza
  • Depresión leve
  • Falta de concentración
  • Asma
  • Enfisema
  • Trastornos nerviosos
  • Dermatitis
  • Cansancio
  • Decaimiento

No ponen en riesgo tu vida, pero si tu calidad de vida y bienestar.

También ten en cuenta que estas dolencias se suelen atribuir al envejecimiento natural de la persona y son difíciles de asignar a la exposición prolongada a este tipo de sustancias (excepto los síntomas cutáneos y respiratorios) que vamos acumulando a lo largo de los años. 

#13. Pinturas, barnices, tintes, disolventes… 


Y sigo con más tóxicos químicos… Pero realmente la lista es alarmante.

Los ingredientes tóxicos que incluyen muchos de estos productos son:

  • Formaldehído
  • Tolueno 
  • Xyleno
  • Queroseno
  • Amoníaco
  • Plásticos 
  • Etanol

Desprenden compuestos orgánicos volátiles (COV) en el ambiente y son causantes de dolores de cabeza, fatiga crónica, problemas visuales y respiratorios, irritabilidad, cambios de humor, mareos y náuseas, problemas de criterio y coordinación y dolor de articulaciones y músculos. 

#14. Mala iluminación


Es mejor que busques la calidad de la luz antes que la cantidad.

5 tipos de iluminación artificial que puedes encontrar

  1. Bombillas incandescentes convencionales: producen campos electromagnéticos muy reducidos e iluminan al instante sin parpadeos y con un brillo cálido y limpio. Serían la opción ideal, pero su consumo energético es elevado en comparación con otras alternativas modernas y se consideran poco eficientes. ¿Alguien las usa hoy en día?
  2. Fluorescentes: son los más populares en las oficinas, lugares de trabajo, cocinas, trasteros y sótanos. Pero su luz produce un parpadeo (imperceptible) y muchos iones positivos que provocan irritabilidad, fatiga, tensión ocular y dolor de cabeza. Se han asociado al aumento de casos de cataratas, melanoma, alergias, alteración del déficit de atención, hiperactividad y a la mayor incidencia de abortos. Podemos reducir bastante las molestias que ocasionan con un balasto electrónico, ya que así no producen parpadeos y emiten mucha menos contaminación electromagnética (CEM).
  3. Luces halógenas: el transformador que usan produce altos campos electromagnéticos. Es importante que, si ya tienes estas luces en casa, estén situadas lejos de las zonas de descanso.
  4. Bombillas de bajo consumo: se nos presentaron como la solución para ahorrar dinero en la factura de la luz y que emitían menos CO2 a la atmósfera. Pero resulta que consumen más CO2 en su fabricación ya que tiene componentes de cristal, plástico, metal, electrónicos y… mercurio! Así que ten mucho cuidado si se te rompe alguna. Además, emiten radiaciones electromagnéticas que superan los límites.
  5. Bombillas LED: suponen una gran mejora por lo que respecta a radiaciones electromagnéticas y a gasto energético (y económico), pero hay algunas mediciones, todavía no concluyentes, que informan de problemas con su frecuencia de luz. Veremos estudios que vayan surgiendo respecto a este tema.

¿Qué debes hacer ante tal panorama?


Hoy día se hace prácticamente imposible protegerse de la gran variedad de radiaciones y tóxicos a los que estamos expuestos continuamente en nuestra casa y que afectan a nuestro organismo. 

Sin embargo, por lo menos deberías investigar si en tu lugar de trabajo y en tu dormitorio, donde pasas la mayor parte del tiempo, existen este tipo de radiaciones perjudiciales y ponerles solución. No te preocupes, te ayudaré a ello.

¿Has llegado hasta el final de este post?

¡Felicidades, son casi 3.000 palabras!

Este post es simplemente una declaración de intenciones de lo que voy a mostrar en mi blog. Quiero hacer un blog de calidad, con artículos realmente interesantes y útiles.

No quiero hacer el típico blog post-it con una imagen y poco texto. Creo que el número de palabras que empleo en cada post y el hecho de que aquí no encontrarás publicidad, son señales importantes de la estima, dedicación, honestidad y cariño que ofrezco. 

Estoy en el inicio de la creación del blog, por eso por ahora serán posts genéricos, pero tengo la intención de ir especializando el contenido poco a poco.

Es un proyecto muy personal, en el que creo profundamente y que me ilusiona compartir con vosotros las experiencias que me irán surgiendo día a día.

Post a post, te iré ampliando cada uno de estos apartados que he ido investigando durante varios años. Procuraré darte trucos para que tú mismo aprendas a poner soluciones y a conseguir un ambiente lo más saludable posible en tu hogar. Me daré por satisfecha si encuentras la solución a tus problemas y vuelves a encontrar la energía y la alegría de vivir.

¿Me ayudas a dar los primeros pasos?

¿Qué puntos de los que he expuesto en este primer post te preocupan más?

¿Cuál de estos problemas que tenemos en los hogares te afecta más o crees que afecta en general a más personas?

Explícame en los comentarios cuál es tu caso, qué te preocupa y veré en qué te puedo ayudar. 

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Montse Esquius

Montse Esquius

Experta en geobiología, socia de GEA (Asociación de Estudios Geobiológicos) y consultora en Feng Shui clásico. Montse Esquius es la autora del blog Bamboo Zen Studio, donde comparte estrategias, tácticas y herramientas probadas para ayudarte a vivir en una casa armónica, sin tóxicos ni radiaciones.