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Cómo reducir los Compuestos Orgánicos Volátiles (COV) y mejorar la calidad del aire de tu casa.

Poco nos han hablado de los Compuestos Orgánicos Volátiles (COV), ¿verdad?

Sin embargo, sí que estamos muy concienciados sobre el CO2… Lo notamos cada vez que entramos en un lugar donde había mucha gente. 

El aire se nota cargado y todos sabemos que tenemos que ventilar. Sino, poco a poco, notarías apatía y cansancio sin saber muy bien porqué. 

Pero el CO2 no es lo único a tener en cuenta para respirar aire sano en el hogar. Los Compuestos Orgánicos Volátiles son los mayores culpables de la mala calidad del aire de dentro de tu casa. 

Hoy en día se sabe que el interior de la casa está mas contaminado que el aire del exterior. 

 

Hoy en día se sabe que el interior de la casa está mas contaminado que el aire del exterior. Puedes poner mucho de tu parte para mejorar la calidad del aire que respiras en tu hogar. Clic para tuitear

 

 

¿Qué son los Compuestos Orgánicos Volátiles (COV)?

Son partículas contaminantes químicas que están presentes en el aire.   

Estos compuestos pasan al ambiente, se volatilizan, y cuando respiras van a parar al interior de tu organismo.

 

¿De dónde provienen los COV?:

Son sustancias derivadas de la industria petroquímica y los materiales las pueden emitir de forma constante durante años.

Pueden provenir tanto del exterior de tu casa, como las diferentes fuentes de combustión: gasolina, gas, fuel…

Pero la mayoría de COV provienen del interior de tu hogar:

  • Sistemas de chimenea abiertas (combustión de gas, madera…)
  • Cocinas de gas
  • Humo de tabaco
  • Materiales de construcción y de decoración
  • Revestimientos
  • Productos de limpieza del hogar
  • Ambientadores
  • Productos de higiene personal
  • Material de oficina
  • Ropa
  • Juguetes
  • Paneles de madera contrachapada o conglomerada
  • Barnices
  • Moquetas

 

Los materiales de construcción y de decoración están vivos. Las sustancias que se usan para los adhesivos se volatilizan al ambiente, las respiras y acaban pasando a tu organismo y mermando tu salud.

El caso más claro, y en el que empieza a haber más consciencia, es el de los productos de limpieza. En casa lo habitual es hacer una higiene microbiológica muy buena, pero a la vez la estamos llenando de  sustancias químicas.

 

En vez de limpiar la casa, lo que hacemos es ensuciarla de químicos. Busca productos que no integren sustancias derivadas del petróleo. Mejorarás la calidad del aire que respiras a diario. Clic para tuitear

 

Puedes pensar… “No pasa nada porque son dosis pequeñas”.  Pero si usas estos productos cada vez, aunque solo sea dos veces por semana, tu organismo estará continuamente en exposición. 

Esto, a medio plazo, te acabará causando una afectación ya sea cutánea, respiratoria o alérgica. Tu organismo habrá dicho “basta” y reaccionará fuertemente a dosis aún más pequeñas de las habituales.

 

La exposición pequeña a dosis de tóxicos ambientales (como los compuestos orgánicos volátiles, COV) puede acabarte produciendo alguna fuerte reacción alérgica a medio plazo. Clic para tuitear

 

Si a los productos de limpieza les sumas los ambientadores de sustancias químicas sintéticas y los productos de higiene personal… Tu exposición directa a los compuestos orgánicos volátiles es diaria y constante.

Añádele a más los productos de higiene personal, la ropa, juguetes, sofás, moquetas…

FORMALDEHÍDO

Es uno de los Compuestos Orgánicos Volátiles (COV) más conocido y extendido. 

El típico “olor a nuevo”, que a algunas personas les produce escozor en la nariz o garganta, no es más que un síntoma de alta dosis de formaldehído. 

El formaldehído es una sustancia ya clasificada por la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (International Agency for Research on Cancer, IARC) en el número 1 de “cancerígeno para el hombre”. 

Es un componente químico incoloro, inflamable y (naturalmente) de olor fuerte. Aunque muchas veces le agregan otras sustancias para que sea inodoro. 

¿Qué síntomas produce?:

Cuando el formaldehído está presente en el aire a más de 0,1 ppm, puedes notar:

  • Ojos llorosos,
  • Quemazón ocular, nasal y/o de garganta
  • Tos
  • Respiración con silbidos
  • Náuseas
  • Irritación cutánea
  • Asma
  • Fatiga general y permanente
  • Migrañas

El formaldehído se encuentra sobre todo en:

  • Alfombras y moquetas
  • Vinilos
  • Humo de tabaco
  • Bolsas de basura
  • Pinturas de pared
  • Maderas contrachapadas, prensadas y conglomerados
  • Peganentos y adhesivos
  • Telas de planchado permanente
  • Revestimientos de productos de papel estucado
  • Barnices
  • Espumas aislantes

¿Cómo evitar el formaldehído?

Sobre todo entran en las casas a causa de las pinturas de las paredes. Busca pinturas que no lleven esta sustancia. Usa pinturas con un sello ecológico certificado. No sirve solo que ponga “Pintura ecológica”. Muchas veces se refiere a que han sido fabricadas de forma ecológica, pero no que sus sustancias lo sean. 

 

etiquetaEcologica_sSello de la flor europea:

Esta etiqueta te está diciendo que minimiza en gran medida la presencia de Compuestos Orgánicos Volátiles y que prácticamente no lleva metales pesados.

Escogiendo pinturas con esta etiqueta minimizas mucho la carga tóxica de tu casa por el simple hecho de pintar una habitación.

 

 

 

BENCENO

El benceno, o benzol, es un líquido incoloro que se evapora rápidamente y lo inhalas o entra en tu organismo también a través del contacto con la piel. 

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) determinó que el benceno es carcinógeno multiorgánico para el ser humano. Así pues, no tiene ningún nivel seguro de exposición. Hay que evitar todo lo posible su presencia.

Normalmente, las ciudades y zonas más industriales son las que presentan niveles más altos de benceno.

¡Y los niveles dentro de los hogares usualmente son más altos que en el aire libre!

El benceno lo encontrarás dentro de tu casa sobre todo en:

  • Fibras sintéticas
  • Tintas
  • Pinturas y disolventes
  • Lugares donde abundan libros y papeles (¡en concentraciones altas!)
  • Humo de tabaco
  • Pegamentos
  • Cera para muebles
  • Detergentes y otros productos de limpieza

 

Que puedes hacer para mejorar la calidad del aire de tu casa: 

  1. No introducir estos productos en tu casa. Lo mejor es que busques productos que no integren estas sustancias. En un próximo post te explicaré cómo saber leer las etiquetas y sellos y saber diferenciar un producto libre de tóxicos a otro que pueda serte perjudicial. 
  1. VENTILAR. Suele ser suficientes con que cada día ventiles entre 10 y 15 minutos. En las ciudades, procura limitar el tiempo de ventilación de tu casa durante los episodios de alta contaminación por benceno. 
  1. No fumes en lugares cerrados. Y evita la exposición pasiva al humo. Una persona fumadora recibe unas 10 veces más benceno al día que una persona no fumadora.
  1. Usa plantas purificadoras de aire. Puedes empezar por las 7 plantas más purificadoras que te comento en el post «Las 7 plantas purificadoras de aire que no pueden faltar en tu casa«. Los edificios modernos, cerrados herméticamente y con temperatura controlada, retienen los COV en el ambiente. En estos casos las plantas se hacen indispensables para purificar el aire.
  1. Ten presente todo lo explicado en este post y aplícalo también para los materiales de construcción cuando te enfrentes a una reforma en casa y todo lo que te va a rodear. Por lo menos, el último material, que es el que más te afectará a tu salud. Lo vas a notar en gran medida. Es decir, escoge materiales que no contengan formaldehído o benceno, como la madera maciza y ceras vegetales, pinturas y pegamentos sin COV…
  1. Mantén una temperatura moderada constante.
  1. Reduce los niveles de humedad con el uso de algunos deshumidificadores.

 

 


ESTUDIOS GEOAMBIENTALES COMPLETOS

Un buen estudio geoambiental de tu casa debe incluirte un estudio de las partículas en suspensión: formaldehido, PM10, PM2.5 (que incluya el benceno) y poderte sugerir cambios para mejorar la calidad del aire que respiras a diario en tu casa. En este enlace puedes pedir más información sobre este tipo de estudios.

 

 

 

EL PLÁSTICO. Lo que todo el mundo debería saber sobre su uso en la cocina.

Recipientes de plástico, papel de film, bolsas y botellas plásticas…

En la cocina podemos encontrar un sinfín de elementos plásticos, aunque no todos son iguales. 

Todos hemos aprendido que para tener una buena salud es esencial cuidar de nuestra alimentación.

Pero aún se habla poco de que también son de vital importancia tanto los utensilios que utilizas en la cocina como la forma en cómo cocinas los alimentos. 

 

EL PLÁSTICO Y SUS NÚMEROS

Cada plástico va marcado con un triángulo con un número dentro. Este número indica qué sustancia mayoritaria lleva ese plástico incorporada. Pero no todas son igual de buenas. Es más, algunas son muy perjudiciales.

En la imagen principal de este post te he marcado los números en colores, como en un semáforo, para que tengas una idea general: 

Números plástico en la cocina

 

Si te aprendes esta numeración no solo te servirá para la cocina, sino para todo: materiales de construcción, decoración, juguetes… Para cualquier elemento de plástico.

Pero lo mejor es ir paso a paso…

 

 

#1. PETE o PET. Polietileno de Tereftalato

Fíjate que la mayoría de botellas de agua son del número 1. Es uno de los termoplásticos más usados en los envases de alimentos y bebidas.

En principio se consideraba que era uno de los pocos plásticos que podían ser usados para la cocina. Pero los últimos estudios dicen que algunos de ellos pueden incluir ftalatos. Así que mejor dejarlos en cuarentena. 

Los ftalatos son usados como plastificantes para hacer el plástico más flexible y difícil de romper. En nuestro organismo se comportan como disruptores endocrinos y se han relacionado con un incremento del riesgo de padecer cáncer de testículos, cáncer de ovarios y cáncer de mama.

 

Sobre las botellas de agua, cumple estas dos normas:

  • No las dejes nunca donde les pueda dar el sol. El calor hará que el plástico transmita sustancias tóxicas al agua. 
  • No las reutilices (no las rellenes). El plástico se va a ir desgastando y puede traspasar con más facilidad los posibles ftalatos al agua. Lamentablemente, es un objeto que debe ser de un solo uso.

 

uso plástico en la cocina - casa sana

 

 

 

 

#2. HDPE o PEAD. Polietileno de alta densidad

Lo encontraremos en botellas de zumos y de leche, en envases de detergentes, aceites y bolsas de plástico. 

En principio se considera seguro, pero procura reducir al máximo su uso porque es un tipo de plástico que requiere cientos de años para degradarse. 

 

 

#3. PVC o V. Policloruro de vinilo

Es un plástico muy usual en tuberías (que han ido sustituyendo a las antiguas de plomo), mangueras, materiales de construcción, recubrimientos de cables y botellas para limpiacristales, champús y detergentes.

También suele encontrarse en bandejas para comida, juguetes y embalajes.

Este plástico produce toxinas (los vinilos son compuestos clorados) desde su fabricación hasta su eliminación. Principalmente el bisfenol A y ftalatos. 

Así pues, se considera uno de los plásticos más peligrosos para la cocina y la salud de nuestro organismo.

 

 

#4. LDPE o PEBD. Polietileno de baja densidad

Este plástico lo puedes encontrar en bolsas de congelados, alfombras, vestidos, envoltorios, fundas de tintorería y botellas. 

Suelen ser plásticos fuertes, flexibles y transparentes. Es el más habitual para fabricar el papel film que seguramente usas para envolver alimentos.

Se considera menos tóxico que otros y es fácilmente reciclable. Pero también tarda muchos años en degradarse.

 

 

#5. PP. Polipropileno 

Por el momento, es el único tipo de plástico que la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda para uso alimentario. 

Así pues, el 5 es el único número que debería haber en tus tuppers. 

Es un tipo de plástico muy usado en tapones, pañales desechables, alfombras y moquetas, envases de comida y yogures y latas de refrescos y salsas.

Es fácilmente reciclable y se considera uno de los más seguros, ya que:

  • No contiene ni BPA (Bisfenol A), ni ftalatos.
  • Es completamente impermeable.
  • Presenta una fuerte resistencia a la corrosión.
  • Resiste temperaturas muy elevadas y cambios bruscos de temperatura.

 

 

#6. PS. Poliestireno

Es el que se usa mayoritariamente para los típicos vasitos blancos para llevar el café caliente. 

Si vas cada día a la cafetería a pedir un café y te lo llevas a la oficina, es mejor que lleves tu propia taza de cerámica. Si no, estarás recibiendo todos los días una minidosis de tóxicos.

También es muy usado en platos, vasos, cubiertos, banderas de alimentos (sobre todo en carnicerías), cajas de almacenaje, embalajes, y utensilios de jardinería y de decoración.

Se ha demostrado que puede transmitir al interior de los alimentos tóxicos perjudiciales para el ser humano. 

Por este motivo el poliestireno está prohibido en los EEUU y, además, no se recicla fácilmente.

 

 

#7. Otros

Suelen ser de policarbonato y otros plásticos no reciclables. Normalmente este número se suele referir a una mezcla indeterminada de compuestos y a veces pueden ser peligrosos. Por eso es difícil su clasificación.

Todos los productos que tengas en la cocina con este número 7, ya los puedes eliminar. 

Si tienes un tupper con el número 7, aprovéchalo para guardar botones, cordones, cintas, tornillos, gomas… Cualquier cosa menos alimentos.

Es el tipo de plástico que más se ha relacionado con la presencia del Bisfenol A (BPA). Ya que algunos estudios han advertido que han encontrado BPA en bebidas y alimentos que han sido envasados en botellas de plástico del número 7. 

También ha sido hallado en el recubrimiento interno de las latas de conserva.

Evita este número sobre todo si estás embarazada o estás amamantando, porque el BPA puedes transmitirlo al bebé.

 

Efectos adversos del Bisfenol A:

  • Actúa como disruptor endocrino. En concreto mimetiza hormonas calves para el desarrollo del cerebro, del sistema reproductor y de otros sistemas cruciales para el buen desarrollo fetal.
  • Estimula la pubertad precoz
  • Afecta a la fertilidad
  • Aumenta el número de células de grasa en el cuerpo (adipocitos)
  • Induce alteraciones precancerosas en las células. Tumores hormonodependientes. 1039-1040.
  • Favorece la aparición de problemas de conducta, como la hiperactividad.
  • Puede aumentar el riesgo de desarrollar diabetes tipo II, según un estudio de 2006 de Ángel Nadal de la Universidad Miguel Hernández de Elche.

 

 

RECAPITULACIÓN SOBRE EL PLÁSTICO Y SUS NÚMEROS:

Los más peligrosos son el 3 (PVC o V), el 6 (PS) y el 7 (PC, policarbonato). 

¡Pero ten cuidado con las etiquetas de los utensilios de cocina! El PC está muy presente en muchos de ellos.

La mala noticia es que… No podemos tener seguridad ya que los componentes plásticos nunca van solos. 

Nos lo cuenta aquí Nicolás Olea, Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada y Coordinador de Investigación del Hospital Clínico San Cecilio de Granada: 

 

 

Es decir, si ves una botella con el número 1, puedes confiarte de que el plástico que contiene es el PET (polietileno). Pero no es así. Esa botella contiene ese plástico mayoritariamente en su estructura, más una serie de aditivos que le dan sus características óptimas: maleabilidad, color, filtros ultravioleta, antiamarilleantes, ablandadores… 

Y la mayoría de veces son estos aditivos los que están contaminando el alimento.

Entonces, lamentablemente, no podemos tener ninguna seguridad en la elección del plástico solo con la identificación del plástico mayoritario a través del número inscrito. 

 

 

CONSIDERACIONES FINALES

  • Elimina al máximo el plástico de la cocina. El cristal es lo más saludable.
  • Es mejor no tener plásticos en la cocina, pero si te tienes que quedar con uno: solo quédate con el número 5 (PP, polipropileno). Y el 1 si tienes garantías de que no contiene ftalatos. El 5, de momento es el que parece que tiene menos repercusiones en la salud.
  • Elimina los plásticos número 3, 6 y 7 de tu cocina.
  • Nunca calientes nada en un plástico. Los plásticos aumentan su inestabilidad molecular con el calor haciendo que algunos de sus compuestos tóxicos traspasen a los alimentos. Es decir, que cuando subes la temperatura las sustancias del plástico pasan a los alimentos. Luego vas a comer «alimentos enriquecidos»: el alimento más lo que se ha podido traspasar del plástico.
  • Ten cuidado al comprar comida procesada y envasada en recipientes plásticos o con una película plástica en el interior. Si el plástico entra en contacto directo con grasas y aceites es más fácil el traspaso de las toxinas a los alimentos.
  • Usa los plásticos para guardar cosas frías. 
  • No pongas a calentar directamente tu comida, recién comprada en el supermercado, con su envoltorio en el microondas.
  • Lava a mano los envases de plástico. Sino, el calor del lavavajillas hará que desprenda partículas nocivas.
  • No pongas bebidas calientes (tés, caldos, cafés, leche… ) en recipientes de plástico. Sobre todo aquellos que son duros y/o de colores, porque probablemente sean de policarbonato (número 7).
  • Minimiza el uso del agua embotellada. Procura comprar las botellas de cristal.

 

Recuerda: 

No comes para llenarte. Comes para alimentar tus células y regenerar tu organismo. Por eso es importante que no des veneno a tus células y vigiles qué plásticos usas en tu cocina y en tus alimentos.

Comes para alimentar tus células y regenerar tu organismo. Por eso es importante que no des veneno a tus células y vigiles qué plásticos usas en tu cocina y en tus alimentos. Clic para tuitear

 

 


Si estás interesado en tener una cocina lo más saludable posible, puedes leer los posts:

 

¿Qué temas sobre cómo tener una cocina más saludable te gustaría que tratara en el blog? Puedes dejármelo escrito en los comentarios y haré lo posible para cumplir tus deseos 😉

 

 

 

6 elementos esenciales para tener un buen dormitorio

¿Estás a gusto en tu dormitorio?

¿Duermes y descansas bien por la noche?

O por el contrario…

¿Por las mañanas te levantas destrozado, con la sensación de no haber descansado, con dolores de espalda, hinchazón en los ojos, pesadez que no se pasa en toda la mañana aunque te hayas tomado dos cafés?

Pasas unas ocho horas al día durmiendo en tu cama, nada menos que un tercio de tu vida. Qué menos que revisar esta zona para saber si hay algún elemento que está perjudicando tu descanso y tu regeneración celular nocturna.

 

 

DORMIR ES IMPORTANTE

Lo destaco con un título porque me he encontrado con muchas personas que me dicen que dormir es una pérdida de tiempo. Consideran que pasamos demasiadas horas en la cama en vez de estar haciendo otras cosas “más productivas”.

Pues bien, dormir no es ninguna pérdida de tiempo, es una inversión que hacemos en nuestra salud. Durante las horas de sueño, que son necesarias de entre 7 a 8 horas (menos a partir de los 60 años), es cuando se permite la integración de las vivencias experimentadas durante el día y de lo que hemos aprendido.

Es decir, si no duermes no serás capaz de recordar bien lo sucedido el día anterior, ni fijarás en la memoria lo que has estado estudiando tantas horas para ese examen.

Mientras duermes es también cuando tu sistema inmunitario está más activo destruyendo los elementos nocivos que están en tu cuerpo.

En los niños, es cuando la hormona del crecimiento (Growth Hormone, GH) tiene un máximo de liberación (a las 12 am). Por eso es importante que no vayan a dormir tarde.

¿Qué pasa si no duermes las horas suficientes?

Si no duermes bien, a corto o largo plazo, tendrás problemas de salud. Cuanto menos dormimos, menos rendimos y más horas tenemos que trabajar al día siguiente. Es un ciclo que hay que poner fin.

Hay muchas consecuencias asociadas al hecho de no dormir las horas suficientes: accidentes, obesidad, diabetes y cáncer. Es este documental que te recomiendo, explica con más detenimiento las consecuencias de la falta de sueño.

 

 

Mi consejo para dormir mejor y caer rendido al poco tiempo de entrar a la cama: no ver películas o leer novelas de terror antes de dormir. Y sí, por si lo estás pensando, leer el periódico o ver las noticias en televisión también cuentan como terror… Ten en cuenta que eres los libros que lees, las películas que ves, la música que escuchas, la gente con la que pasas el tiempo y las conversaciones que mantienes. Todo esto forma tu forma de ser y de pensar. ¡Escoge bien con qué alimentas tu mente!

Eres los libros que lees, las películas que ves, la música que escuchas, la gente con la que pasas el tiempo y las conversaciones que mantienes. ¡Escoge bien con qué alimentas tu mente! Clic para tuitear

 

¿Cómo saber si en tu dormitorio hay algo que te impide descansar bien y conciliar el sueño?

Hay unas cuantas señales que te pueden ayudar a saber si tienes un mal dormitorio que no te ayuda a descansar bien por las noches:

  • Sientes rechazo y pocas ganas de ir a la cama
  • Insomnio, o un sueño movido y pesadillas
  • Cuando duermes te desplazas por la cama e, incluso, llegas a caerte
  • Sientes frío en la cama o sudores repentinos nocturnos
  • Tienes sonambulismo
  • Hablas y/o gritas por la noche
  • Agotamiento y cansancio por la mañana, que hace que continue todo el día
  • Falta de hambre
  • Rampas y taquicardias en la cama

Además, en los niños y niñas podemos observar: mal genio, nerviosismo, malestar, indisposición, depresión lloros y tristeza después de despertarse.


¿Qué tienes que tener en cuenta para tener un buen dormitorio?

Aquí te presento a los 6 elementos esenciales del dormitorio a tener en cuenta para un buen descanso:

 


#1. SOMIER

Los ideales son los de madera.

Anteriormente se usaban mucho de malla metálica (aún se pueden encontrar bastantes), que son desaconsejables porque favorecen la conducción electromagnética y no dejan que nuestro cuerpo se descargue correctamente por la noche.

 


#2. COLCHÓN

Siempre que sea posible, intenta escogerlo de materiales naturales: espuma de látex natural, lana, algodón, fibra de coco, algas, crines de caballo, etc.

Antes de comprar un colchón prueba bien su dureza, debe adaptarse bien a tu cuerpo.

Tipos de Colchoches que se pueden encontrar:

  • De muelles: son cómodos y transpirables, por lo tanto regulan mejor la temperatura del cuerpo. Pero los muelles de hierro pueden causar problemas de electromagnetismo. Hay modelos de muelles de acero embolsados y acabados con materiales naturales muy perfeccionados y que solucionan este problema. También tienes que tener en cuenta que este tipo de colchones están más asociados a problemas de ácaros.
  • De agua: Tampoco son aconsejables los colchones de agua, ya que propician una atmósfera húmeda, pesada y poco estable… Además que te despiertan cada vez que te mueves un poco.
  • De látex: actualmente son los más populares por la relación calidad-precio. A más a más, no permiten que proliferen los ácaros. Lo mejor és el látex natural, pero algunas personas tienen alergia. No es nada aconsejable el látex derivado del petróleo. En este post donde te hablaba sobre los elementos del hogar que nos enferman, ya te presentaba las dolencias derivadas de estos productos tóxicos que tenemos en el hogar.
  • De espuma: Aunque son los más baratos, son los menos recomendables, ya que provienen de derivados del petróleo. Además, tampoco permiten la transpiración del cuerpo.
  • Viscoelásticos: son los más modernos. Como curiosidad te cuento que fueron inventados por la NASA para las misiones espaciales. Tienen de bueno que ceden a la temperatura del cuerpo y a la presión… Pero no es oro todo lo que reluce, ya que, nuevamente, se trata de un material derivado del petróleo.


#3. ROPA DE CAMA

A tener en cuenta sobre todo:

  • Almohada: escoger una dureza determinada que permita mantener la buena colocación de la columna.
  • Sábanas: escoger, siempre que se pueda, materiales lo más naturales posible (algodón, lino) y con etiqueta ecológica: Oekotex Sandard 100. Que no tengan ni formaldehído ni blanqueantes ópticos. Si es posible, lávalas con jabones ecológicos y sin usar suavizante.

 


#4. MOBILIARIO
:

Sólo tienes que tener el necesario, no más.

No atiborres la habitación con muebles y objetos que solo te van a servir para acumular polvo y ácaros.

Si ves que la limpieza es fácil de realizar te será mucho más fácil llevarla a cabo. Incluso los niños veran que es fácil de hacer y participarán de ella.

En cuanto al cabezal de la cama, escoge uno adecuado y proporcionado, pero huye de los de hierro, ya que transmiten el electromagnetismo.

 


#5. Color de las paredes
:

El color es vibración y cada habitación necesita una cualidad vibracional específica.

En cuanto al descanso, los colores más adecuados son la gama del beis, crema, marfil y similares.

El azul también fomenta el descanso y la tranquilidad, pero no se suele aconsejar en dormitorios para una pareja, ya que no suele propiciar la relación sentimenal. Pero esto se puede solventar añadiendo detalles y objetos con pequeñas notas de otros colores (rojos, anaranjados, rosas…).

Es importante que pintes con pintura ecológica que no contenga substancias tóxicas que luego estarás respirando durante todas las horas que estás durmiendo.

Ten cuidado porque se venden muchas pinturas como “ecológicas” cuando solo lo son por el proceso de fabricación, no por sus componentes químicos. Pon mucha atención a los VOC (COV- Compuestos Orgánicos Volátiles), que es el olor característico de la pintura acabada de poner. Ésta puede contener substancias tóxicas que luego vas a respirar durante horas… y meses.

Mira bien las etiquetas, que tengan:

Der Blaue Engel - EcoLabel - pintura ecologica sin COVeuecolabel - pintura ecologica sin COV


 

#6. Iluminación:

Para un buen descanso y un sueño reparador es básica la ausencia de luz, tanto natural como artificial.

La luz (y los campos electromagnéticos) afecta a la glándula pineal, que es la responsable de la secreción de melatonina. La melatonina tiene la función de inhibir el crecimiento de las células cancerígenas y de estimular el sistema inmunológico. Empieza a segregarse entre las 2 y las 4 de la madrugada y se detiene al alba. El mero hecho de que entre luz por la noche en nuestra habitación, aunque sea solo por muy poco minutos, disminuye el nivel de melatonina en nuestro cuerpo.

Procura, entonces, tener persianas en las ventanas o cortinas bien tupidas que no dejen entrar a tu habitación la luz artificial de la calle.

Si por el contrario tu habitación da al campo, montaña o a una calle completamente oscura, es bueno que dejes un par de centímetros abierta la persiana para que así puedas despertarte de forma natural con los primeros rayos de sol.

 

 

 


¿Veré resultados si empiezo a aplicar estos consejos?

Estos seis trucos son fáciles para poder empezar a llevar a la práctica. Pruébalos y dime si has notado mejora en tu descanso nocturno.

Piensa, pero, que pueden existir otros factores en tu dormitorio que pueden estar afectando también a tu buen descanso, como son la contaminación electromagnética y las radiaciones naturales, que traté en otros posts.

Si aplicas estos seis consejos y ves que no obtienes mejoras en tu descanso nocturno, es posible que hayan estos otros factores que te están influyendo. Sobre todo no te agobies, coméntamelos y veré cómo puedo ayudarte.

 

14 motivos por los que nuestra casa nos enferma

¿Te sientes a gusto en casa? 

¿Sientes tensión, ansiedad o algún malestar que te cuesta definir cuando permaneces mucho tiempo en alguna habitación?

¿Descansas bien por la noche? 

Es posible que hayas terminado por normalizar estas molestias y que ya formen parte de tu día a día, pero lo normal es sentirse bien y tener sueños reparadores que te aporten buena energía para afrontar cada nuevo día. 

En nuestras manos está el poder disfrutar de cada nuevo día. Reduce el estrés, revisa cuántas horas trabajas (y dónde), mejora la calidad de tu casa y mejorará tu salud. Te cambiará a una actitud optimista que te ayudará a disfrutar de la vida al máximo.

Mejora la calidad de tu casa y mejorará tu salud. Te cambiará a una actitud optimista que te ayudará a disfrutar de la vida al máximo. Clic para tuitear

La vida es demasiado corta y tenemos que encontrar cómo vivirla plenamente.

En este blog, que nace con este post, te iré dando pautas para que tú mismo sepas detectar qué factores hay en tu hogar que condicionan tu salud.

Es el primer paso para luego saber aplicar las soluciones correctas.

Empieza revisando en tu casa estos 14 puntos:

#1. Radiaciones electromagnéticas


Pueden llegar tanto de fuera de nuestra casa (una línea de alta tensión cercana, las antenas de radio y TV, antenas de telefonía móvil…), como de dentro de ella (transformadores, instalaciones eléctricas incorrectas, electrodomésticos…).

 

Pero, ¿Como sé si me están afectando?

Pues a las radiaciones electromagnéticas se las relaciona con estas afectaciones:

  • Nerviosismo
  • Irritabilidad
  • Malhumor
  • Leucemia
  • Tumores cerebrales

Hay evidencias científicas de los riesgos de los campos electromagnéticos artificiales, pero los medios de comunicación, los gobiernos y la industria los siguen ignorando.

Así pues, y a falta de estudios concluyentes y legislación al respecto, lo mejor que puedes hacer es aplicar el principio de precaución. Identificar en qué lugares de tu casa tienes más contaminación electromagnética para así evitarla y ponerle solución.

Tengo previsto dedicarle varios posts a la contaminación electromagnética y a las muchas soluciones que podemos aplicar. Pero si te interesa indagar más sobre este tema, te recomiendo esta entrevista al Dr. Olle Johansson, dónde explica los estudios científicos llevados a cabo y los resultados que se encontraron.

#2. Redes geomagnéticas y alteraciones geofísicas


Son factores naturales que estudia la Geobiología. Biológicamente los seres vivos estamos adaptados a este gran medio electro-magnético.

¿Qué debes tener en cuenta para tu salud geoambiental?:

  • Las alteraciones geofísicas: como las fallas geológicas, las fracturas del terreno, zonas de contacto entre diferentes tipos de materiales y las corrientes de agua subterránea. Pueden provocar alteraciones electromagnéticas y cambios en los niveles de radiación ambiental en la vertical de estos fenómenos.
  • Redes geomagnéticas: líneas Hartmann (que conforman una red orientada norte-sur y este-oeste creando celdas de 2 por 2,5 metros aproximadamente) y las líneas Curry (que conforman una red diagonal orientada noreste-suroeste y sureste-noroeste, cada 8 metros aproximadamente).

Puede ser que nunca hayas oído a hablar de todo esto, sin embargo se vienen investigando ya desde hace un siglo. Son como muros invisibles que se elevan en vertical y atraviesan viviendas y losas de hormigón armado.

En caso de exposición continuada y repetitiva, pueden afectar a tu equilibrio neurovegetativo.

#3. Cruces geomagnéticos


Alguna red geomagnética por si sola, como la red Hartmann, no es muy agresiva; pero sí se vuelven un punto geopático allí dónde se entrecruzan entre ellas, con otras redes (como la red Curry) o con alteraciones geofísicas (fallas, corrientes de agua subterráneas…). 

En estos cruces se forman nudos geopatógenos que, esencialmente, son intensificaciones de líneas magnéticas.

Hoy en día, debido a la especulación y a la falta de terrenos, se edifica en cualquier parte. Así pues, donde antiguamente se consideraba una zona inadecuada, actualmente se construye. 

Lo que debemos evitar, pues, es dormir o pasar muchas horas en uno de estos puntos de tensión geopática. Cuando la exposición a este tipo de influencia resulta prolongada y repetitiva podemos desarrollar problemas de salud.

Según el Dr. Hartmann, la exposición a una zona activa es responsable del 60% de las enfermedades y del 80% de los casos de cáncer.

Además, se relacionan los nudos geopáticos con trastornos como: 

  • Cansancio
  • Insomnio
  • Migrañas
  • Palpitaciones
  • Nerviosismo

#4. Materiales usados en la construcción


Algunos materiales usados en la construcción contienen sustancias químicas altamente tóxicas, además que tienen la capacidad de amplificar las radiaciones nocivas de las geopatías preexistentes en aquel lugar. 

A tener en cuenta:

  • Suelos de hormigón: no respiran y no dispersan la tensión geopática. En cambio, los suelos  de madera, como en las casas antiguas, sí lo hacen.
  • Placas de yeso fabricadas con fosfogisgina (un subproducto de un proceso de tratamiento del fosfato que ha sido ampliamente usado en la fabricación de bloques huecos de hormigón, fieltro y placas de yeso). Producen emisiones más radioactivas incluso que el yeso natural al cual está reemplazando este material.
  • Paredes con cámara de aire: disminuyen la capacidad de respirar del edificio. Además, algunas espumas que se introducen en estas cámaras, despiden pequeñas cantidades de formaldehído.
  • La estructura metálica: como la que lleva el doble acristalamiento, ayuda a conducir la radiación.
  • La madera estructural: se trata con insecticidas y venenos de alta concentración.
  • Suelos de madera aglomerada: emiten formaldehído y otras sustancias químicas.

#5. Radiaciones químicas naturales


Como es el gas radón. Es una radiación natural que procede de los materiales del terreno. Una sustancia altamente cancerígena, muy relacionado con el cáncer de pulmón.

¿Qué puedes hacer para evitar las concentraciones de gas radón?:

  • Mantener los garajes y sótanos secos y bien ventilados.
  • Impermeabilizar paredes
  • Sellar correctamente los desagües
  • Tener una buena y frecuente ventilación de la casa, sobre todo los espacios que están más cerca del suelo
  • Instalar sistemas de ventilación específicos en los sótanos

#6. Orientación de la casa


La correcta orientación de una casa cumple muchas funciones, como es el aprovechamiento de la radiación solar, la protección del frío y de los vientos dominantes, el ahorro energético y el mayor confort térmico y lumínico sin gastos adicionales.

Pero tenemos que tener en cuenta la orientación a la hora de distribuir las habitaciones, puesto que podemos tener alguna habitación sobrecalentada y otras donde nunca tendrán sol.

Además, ten en cuenta también que si ubicas tu despacho en una habitación con excesiva iluminación, ésta genera reflejos en las pantallas de los ordenadores. Lo que se relaciona con problemas de visión y dolores de cabeza.

#7. Industrias contaminantes cercanas


Así como también vertederos, calles ruidosas, carreteras con mucho tráfico, líneas férreas, aeropuertos…

Ya no solo por la contaminación acústica que, sin duda, afectará a la calidad de tu descanso; sino también por la cantidad de productos químicos que se usan. 

Si vives en el campo tampoco estás libre de estos contaminantes ya que se usan pesticidas para fumigar y son una combinación de bromo, flúor y cloro que afectan directamente a tu sistema nervioso. 

#8.Tóxicos en muebles, textiles y aparatos electrónicos


Lamentablemente, la lista de tóxicos químicos que podemos encontrar en una casa es larga, pero para empezar te puedo nombrar:

  • Bromo
  • Flúor
  • Cloro
  • Retardantes de llama

La mayoría de estos tóxicos, y sus derivados, han sido usados masivamente en los transformadores eléctricos, plásticos, pinturas, pegamentos, televisores, teléfonos móviles, ordenadores, algunos colchones, sofás, cojines y gomaespumas. 

Algunos ya están prohibidos desde hace décadas, pero son tan persistentes que hoy en día aún los encontramos y han terminado en la cadena alimentaria. 

Estos tóxicos se han relacionado con:

  • Déficit de atención, autismo e hiperactividad en niños
  • Hipertiroidismo
  • Afectación en el desarrollo neurológico
  • Afectación a la fertilidad

¿No te has preguntado por qué cada vez hay más niños con déficit de atención, hiperactividad o autismo?

Incluso se han encontrado estos síntomas en los animales de compañía.

Aunque los científicos ya han levantado la voz de alarma, cuesta que los gobiernos lleven a cabo leyes reguladoras al respecto. 

Si quieres profundizar más este tema, te recomiendo este buen documental de Documentos TV sobre «Cerebros en peligro«.

#9. Químicos en productos de limpieza y cosmética


Si vives en una ciudad, también puedes tener pesticidas (con bromo, flúor y cloro) en casa: en los aerosoles que usas para eliminar cucarachas. Los pisos están contaminados y, por lo tanto, también lo estamos nosotros.

Pero ¿cómo entran las moléculas químicas en nuestro cuerpo?

Pues a través del maquillaje, los cosméticos, los jabones antibacterianos, los detergentes, el agua embotellada, los revestimientos antiadhesivos (que podemos encontrar en muchas sartenes), plásticos, envoltorios…

Mientras no llega una regulación al respecto,  mejor que en tu hogar prescindas de:

  • Perfluorados
  • Bisfenol A
  • Aftalatos
  • Triclosan
  • Pesticidas
  • Retardantes de llama

Ahora tocará ir al supermercado también a leer las etiquetas de los envases de los productos químicos…

#10. Mala ventilación


En las últimas décadas hemos visto como se han ido poniendo de moda edificaciones de diseño moderno y acristalado que no permiten que se abran las ventanas. Son edificios herméticos con sistemas centralizados de ventilación. El aire, pues, circula constantemente a través de conductos que se cargan de partículas nocivas para nuestra salud y bienestar.

En estos edificios se da lo que se conoce como el síndrome del edificio enfermo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como el conjunto de molestias y enfermedades originadas por la contaminación del aire en espacios cerrados.

Los síntomas son extensos y variados:

  • Irritación de nariz y/o ojos
  • Congestión
  • Tos
  • Cansancio
  • Dolor de garganta (sequedad, inflamación)
  • Alergias
  • Dermatitis
  • Dolor de cabeza
  • Fatiga mental
  • Dificultad de concentración
  • Somnolencia

#11. Gérmenes y hongos


¿Revisas el aire acondicionado y los humidificadores? Pueden ser un nido de gérmenes patógenos.

Y no sólo eso, si además tienes humedad y una incorrecta ventilación, pueden proliferar el moho (hongos) y malos olores.

¿Cómo sé si tengo hongos en casa?

Lo sabrás si en tu casa aparecen manchas negras en las esquinas, en armarios o alrededor de ventanas.

Además, si tienes dificultad para calentar la casa y sensación de mucha humedad en el ambiente es posible que se trate de hongos provocados por una ventilación inadecuada. 

Estos hongos pueden traer problemas respiratorios y enfermedades crónicas como:

  • Asmas
  • Alergias 
  • Enfermedades respiratorias
  • Debilitación del sistema inmunológico
  • Dermatitis atópica
  • Congestión nasal
  • Irritación en los ojos o en la piel
  • Sensación de malestar
  • Cansancio
  • Dificultad al respirar
  • Pies fríos
  • Dolor de cabeza
  • Escalofríos

Si crees que puedes tener la casa afectada por moho y humedad excesiva, no olvides mencionarlo a tu médico ya que le ayudará en su diagnóstico.

Para saberlo todo sobre los hongos y humedades, consulta: «Moho y humedades en casa. Trucos para prevenirlo y eliminarlo fácilmente«.

 

#12. Una decoración inadecuada


¿Cómo?

¿La decoración me puede enfermar?

Seguro que te ha sorprendido… ¡Pero así es! El aspecto de tu casa y de cómo la organices muestra tu salud física y tu bienestar emocional y espiritual.

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¿Cómo es eso posible?

La acumulación de bienes y objetos nunca ha sido positiva.

Seguro que le dedicaste mucho tiempo a escoger el color de la pintura, los muebles a juego y acorde con la paleta de colores para que todo quede armonioso… ¿Por qué luego lo llenas de objetos si no se ve ni el mueble que había debajo de todo este montón de libros, pantallas, estatuitas, cables y fotos?

Todo el equilibrio se pierde. 

El espacio acaba pareciendo mucho más pequeño de lo que era y hace que vivas apretado cuando no tiene porqué ser así. Lo que transmite esa habitación es pesadez y lentitud y nuestra energía personal se viene abajo al pensar en todo el trabajo que tenemos ahí para poner orden.

La acumulación y desorden también propician el aire viciado, el polvo y los ácaros. Encapotan la mente, nos falta claridad, dificultan la concentración y la toma de decisiones.

A parte del estrés que significa encontrar algo con prisas a último momento para encontrar aquel documento importante que tienes que entregar en cinco minutos… ¡Y ya llegas tarde!

El Feng Shui no se equivoca cuando nos habla de reducir este estrés ambiental.

El Feng Shui es entender cómo estas relacionado e influenciado por los ambientes en los que vives y trabajas. Ajustar el flujo de energía de nuestra casa y nuestro entorno puede ayudarnos a conseguir una vida más sana.

Ajustar el flujo de energía de nuestra casa y nuestro entorno puede ayudarnos a conseguir una vida más sana. Clic para tuitear

 


Además de todo esto, no olvides el tema de los tóxicos químicos que ya te he comentado

Claro, los materiales sintéticos con los que están hechos muchos de los elementos de decoración pueden desprender sustancias químicas nocivas que a la larga producen:

  • Dolores de cabeza
  • Depresión leve
  • Falta de concentración
  • Asma
  • Enfisema
  • Trastornos nerviosos
  • Dermatitis
  • Cansancio
  • Decaimiento

No ponen en riesgo tu vida, pero si tu calidad de vida y bienestar.

También ten en cuenta que estas dolencias se suelen atribuir al envejecimiento natural de la persona y son difíciles de asignar a la exposición prolongada a este tipo de sustancias (excepto los síntomas cutáneos y respiratorios) que vamos acumulando a lo largo de los años. 

#13. Pinturas, barnices, tintes, disolventes… 


Y sigo con más tóxicos químicos… Pero realmente la lista es alarmante.

Los ingredientes tóxicos que incluyen muchos de estos productos son:

  • Formaldehído
  • Tolueno 
  • Xyleno
  • Queroseno
  • Amoníaco
  • Plásticos 
  • Etanol

Desprenden compuestos orgánicos volátiles (COV) en el ambiente y son causantes de dolores de cabeza, fatiga crónica, problemas visuales y respiratorios, irritabilidad, cambios de humor, mareos y náuseas, problemas de criterio y coordinación y dolor de articulaciones y músculos. 

#14. Mala iluminación


Es mejor que busques la calidad de la luz antes que la cantidad.

5 tipos de iluminación artificial que puedes encontrar

  1. Bombillas incandescentes convencionales: producen campos electromagnéticos muy reducidos e iluminan al instante sin parpadeos y con un brillo cálido y limpio. Serían la opción ideal, pero su consumo energético es elevado en comparación con otras alternativas modernas y se consideran poco eficientes. ¿Alguien las usa hoy en día?
  2. Fluorescentes: son los más populares en las oficinas, lugares de trabajo, cocinas, trasteros y sótanos. Pero su luz produce un parpadeo (imperceptible) y muchos iones positivos que provocan irritabilidad, fatiga, tensión ocular y dolor de cabeza. Se han asociado al aumento de casos de cataratas, melanoma, alergias, alteración del déficit de atención, hiperactividad y a la mayor incidencia de abortos. Podemos reducir bastante las molestias que ocasionan con un balasto electrónico, ya que así no producen parpadeos y emiten mucha menos contaminación electromagnética (CEM).
  3. Luces halógenas: el transformador que usan produce altos campos electromagnéticos. Es importante que, si ya tienes estas luces en casa, estén situadas lejos de las zonas de descanso.
  4. Bombillas de bajo consumo: se nos presentaron como la solución para ahorrar dinero en la factura de la luz y que emitían menos CO2 a la atmósfera. Pero resulta que consumen más CO2 en su fabricación ya que tiene componentes de cristal, plástico, metal, electrónicos y… mercurio! Así que ten mucho cuidado si se te rompe alguna. Además, emiten radiaciones electromagnéticas que superan los límites.
  5. Bombillas LED: suponen una gran mejora por lo que respecta a radiaciones electromagnéticas y a gasto energético (y económico), pero hay algunas mediciones, todavía no concluyentes, que informan de problemas con su frecuencia de luz. Veremos estudios que vayan surgiendo respecto a este tema.

¿Qué debes hacer ante tal panorama?


Hoy día se hace prácticamente imposible protegerse de la gran variedad de radiaciones y tóxicos a los que estamos expuestos continuamente en nuestra casa y que afectan a nuestro organismo. 

Sin embargo, por lo menos deberías investigar si en tu lugar de trabajo y en tu dormitorio, donde pasas la mayor parte del tiempo, existen este tipo de radiaciones perjudiciales y ponerles solución. No te preocupes, te ayudaré a ello.

¿Has llegado hasta el final de este post?

¡Felicidades, son casi 3.000 palabras!

Este post es simplemente una declaración de intenciones de lo que voy a mostrar en mi blog. Quiero hacer un blog de calidad, con artículos realmente interesantes y útiles.

No quiero hacer el típico blog post-it con una imagen y poco texto. Creo que el número de palabras que empleo en cada post y el hecho de que aquí no encontrarás publicidad, son señales importantes de la estima, dedicación, honestidad y cariño que ofrezco. 

Estoy en el inicio de la creación del blog, por eso por ahora serán posts genéricos, pero tengo la intención de ir especializando el contenido poco a poco.

Es un proyecto muy personal, en el que creo profundamente y que me ilusiona compartir con vosotros las experiencias que me irán surgiendo día a día.

Post a post, te iré ampliando cada uno de estos apartados que he ido investigando durante varios años. Procuraré darte trucos para que tú mismo aprendas a poner soluciones y a conseguir un ambiente lo más saludable posible en tu hogar. Me daré por satisfecha si encuentras la solución a tus problemas y vuelves a encontrar la energía y la alegría de vivir.

¿Me ayudas a dar los primeros pasos?

¿Qué puntos de los que he expuesto en este primer post te preocupan más?

¿Cuál de estos problemas que tenemos en los hogares te afecta más o crees que afecta en general a más personas?

Explícame en los comentarios cuál es tu caso, qué te preocupa y veré en qué te puedo ayudar.